Me recorre la espalda un rayo
Me parte en dos y me devuelve a la vida
mis dos mitades caminan, cada una, por un lado
sin mirarse de frente, sin darse la mano.
Me parte la vista el relámpago
con su luz infinita invade mi entendimiento
Y me deja sola, pensando,
si esto que sé, es o no cierto,
o es, ojalá, solo un sueño.
Recorren telarañas mi pensamiento
y cientos de grillos invaden mi cordura
cada vez que miro te veo
lástima no haber aprendido a parar el tiempo.
Si corro hacia atrás te veo.
Tu sonrisa, tus palabras, tus juegos.
Si corro hacia atrás igual puedo
volver al momento en que todo empezó a ser cero.
Sé que estarás en mis pensamientos,
en mi imaginación, en mis recuerdos.
Sé que hablaremos de ti y nos reiremos.
Pero también sé que serán cada vez menos
las veces que te hablemos,
y no quiero que el recuerdo borre
todos los buenos momentos.
Deja que piense por un rato
que este verano, como los últimos 20, nos veremos
bajo el sol brillante del suelo extremeño
paseando por la cañada,
mojando los pies en la piscina helada,
tomando una cerveza bien fría
mientras vemos a las niñas disfrutar del tiempo.
Deja que piense en ti por un momento
en que me preguntas “sobrina ¿qué te pongo?”
Y juego a que me rio y te digo, “deja que ya voy yo dentro”.