Si te vas

Si me buscas me encuentras.

Detrás de ti, a la sombra del chopo,

junto al río helado de los veranos de agosto.

Si me das un junco pesco cangrejos,

 agarran con sus pinzas el verde tallo

y me río pensando que ha sido más fácil de lo esperado.

Céntrate. Encuéntrame.

Ven a la orilla y moja tus pies.

Divídete, multiplícame,

entra en mi pensamiento y ábreme.

No quise decir que sí. No quise negarme.

Quise callar, convertirme en un suspiro de tu alma,

en un recoveco oscuro, húmedo e inquieto.

Un trozo de nada con una coraza de plata.

¿Por qué no me dejaste saltar por los aires,

entregar mi vida a las falsas esperanzas?

Crujes por dentro y se me rompe la pena.

Como una naranja sanguina, chorreando su esencia.

Gota a gota resbalando por mis orejas,

oigo tu murmullo, no callas,

necesito pensar y no me dejas.

Si te vas no te buscaré, más allá de la sierra,

 donde crece el cantueso y la hierbabuena.

Si te vas me quedaré muda de tus palabras, me quedaré sin señas,

sin más aliento que tu voz en mis entrañas,

sin más ganas que tú de que yo vuelva.

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